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miércoles, 23 de febrero de 2011

Agonía fuera del muro- Rosario Castellanos




Miro las herramientas,
el mundo que los hombres hacen, donde se afanan,
sudan, paren, cohabitan.

El cuerpo de los hombres, prensado por los días,
su noche de ronquido y de zarpazo
y las encrucijadas en que se reconocen.

Hay ceguera y el hambre los alumbra
y la necesidad, más dura que metales.

Sin orgullo (¿qué es el orgullo? ¿Una vértebra
que todavía la especie no produce?)
los hombres roban, mienten,
como animal de presa olfatean,
devoran y disputan a otro la carroña.

Y cuando bailan, cuando se deslizan
o cuando burlan una ley o cuando
se envilecen, sonríen,
entornan levemente los párpados, contemplan
el vacío que se abre en sus entrañas
y se entregan a un éxtasis vegetal, inhumano.

Yo soy de alguna orilla, de otra parte,
soy de los que no saben ni arrebatar ni dar,
gente a quien compartir es imposible.

No te acerques a mí, hombre que haces el mundo,
déjame, no es preciso que me mates.
Yo soy de los que mueren solos, de los que mueren
de algo peor que vergüenza.

Yo muero de mirarte y no entender.



Poesía no eres tú
- Fondo de Cultura Económica

domingo, 28 de noviembre de 2010

El polvo enamorado. Josefina Pla



VIII

Levántate. Camina, Y no te quejes.
Tú que hablaste de amor. Porque el amor es esto;
Un descanso imposible, un más allá en perpetuo reto,
Un viaje nuevo
Tras de cada jornada insuficiente.
¿Qué vida nuestra vida, si todo lo engendrase todo, menos
el hambre de otras vidas?)
Levántate. Camina, Porque esto es el amor que te secaba
las carnes como seca el sol los herbazales en enero.
Esto es el amor, seguir tu forma inacabada,
Sonámbula por todos los corredores de la muerte.

IX

Entre tanto, levántate. Camina.
No llores el amor que estuvo en tus mejilla claras,
que corrió por los mapas celosos de tu sangre,
porque ese amor te citará al regreso.
Él ha de levantar tu polvo de noche entre los muertos
- hijo de nuestra oculta llamarada -
para darle otra vez una sed del tamaño del cielo.
(Ojos de uva al mediodía,
manos como estrellas abiertas a tientas en lo oscuro,
pasos midiendo bosques de olvidadizas hojas)).
Levántate. Camina. Mundo de encendidas abejas, tu pulso
perdió voz y mirada. Es solo amor, tan sólo
Amor. Amor tan sólo.


X

Mira bien el manojo de rotos tulipanes
Matadero de soles, Porque en él volverán a quemarse como
polillas tus deseos.
Mira bien los plantíos, donde septiembre alza verdes
vapores tiernos;
porque ellos levantarán el índice de tus tapiados pasos.
Y no llores en demasía la tarde que se te va cargada de preguntas,
como fruto de fuego con la vedada almendra;
porque hasta la última de ellas te será contestada
y aunque tú no lo quieras ha de llenar un día
el largo y ancho de tu muerte
la verdad que ha de darte tu nombre de una vez para siempre.

11. Cuadernos del colibrí- DIÁLOGO- Asunción del Paraguay

Josefina Pla (Isla de Lobos, Canarias, España, 1903 - Asunción, Paraguay, 1999) poeta, dramaturga, narradora, ensayista, ceramista, crítica de arte, pintora y periodista.

Escribió poesía, cuento, novela y ensayo. Tuvo una gran influencia sobre futuras generaciones de intelectuales de Paraguay. A lo largo de su vida recibió numerosos premios y distinciones por su labor literaria y en defensa de los derechos humanos y la igualdad entre hombre y mujeres.

Vivir la otra que soy que no fui que habría sido.
Vivir la que sería Morir la que aún no soy.
Dormir todos los fui Despertar otro voy.


Nos habremos deseado tanto/ que el beso habrá muerto. Desnudo Día, 1936

miércoles, 2 de junio de 2010

Presencia del otoño- Juan Gelman





Debí decir te amo.
Pero estaba el otoño haciendo señas,
clavándome su puertas en el alma.

Amada, tú recíbelo.
Vete por él, transporta tu dulzura
por su dulzura madre.
Vete por él, por él, otoño duro,
otoño suave en quien reclino mi aire.

Vete por él, amada.
No soy yo el que te ama este minuto.
Es él en mí, su invento.
Un lento asesinato de ternura.


Poesía latinoamericana- Pablo Gissara y Sebastián Porrini (Selección)

miércoles, 13 de enero de 2010

Alejandro Aura- Dos poemas


No en vano

No en vano
se llena uno de cosas;
las paredes se cubren:
óleos, dibujos, acuarelas.
No de balde
los libreros aumentan:
maderos y maderos
y lomos y acomodos.
No es inútil
que la casa se llene de papeles,
de muebles, de juguetes.
No es gratuito
el cúmulo de objetos
que hablan en la casa de nuestra historia de amor.

Se me acaba de ocurrir

Se me acaba de ocurrir que el verdadero
gran hombre, el gigante – no el fatuo
que se abanica con muchas palabras-
es silencioso.
Habla para saludar, para pedir su comida,
para bajar del camión,
para alegrar a la mujer amada
o para llamar a los animales domésticos,
y toda la charlatanería
desarrollada al pie del asombro de los otros
no va con él.
Para recitar está bien saber muchas cosas de memoria,
para impresionar al suegro, tal vez hasta
para ganar dinero; pero un vaso de brandy
una buena mirada, una mano que sabe tocar,
hacen del silencioso una laguna de agua dulce
donde hasta el más tonto sabe
que se puede sumergir tranquilo.
El silencioso es casi un dios,
está a punto de ser una paloma, un barco,
y nos enseña a todos con la mano en la cintura,
cómo se hace la vida sin aspavientos,
cómo lo poco que se tiene que decir
debe guardarse un ratito en la boca
a que se entibie.


República de poetas- Selección, introducción y notas de Sergio Mondragón. Martín Casillas Editores, México.



1944-2008

MÉXICO
Escritor
Nació en el Distrito Federal, el 2 de marzo de 1944. Durante su vida desempeñó diversos cargos como:

Director de programas radiofónicos y de televisión,

Director de talleres de poesía en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y la Autónoma Metropolitana (UAM).

Director del Instituto de Cultura del Distrito Federal.

Además fue guionista de emisiones radiofónicas como Azul, en su tinta y Entre amigos. Fue maestro de Teatro Clásico, Danza y Montaje Escénico. Fungió como, presentador de televisión y empresario fundador de El Hijo del Cuervo, además de destacar como militante de la izquierda mexicana. Colaboró en revistas y suplementos dominicales de varios medios mexicanos y extranjeros. Estuvo becado por el Centro Mexicano de Escritores.


Entre sus obras destacan Los exaltados, Los totales, El retablo de El Dorado. Escribió cuentos como La historia de Nápoles, Los balos de celesta, La hora íntima de Agustín Lara y El otro lado. Poesía: Cinco veces la flor, Varios desnudos y dos docenas de naturalezas muertas, Volver a casa, Alianza para vivir, Tambor interno, Hemisferio sur, La patria vieja, Cinco veces y Poeta en la mañana. Obras de teatro como; Las visitas, Salón calavera, Xe bubulú, la cual escribió en colaboración con carmen Boullosa, y Salón calavera.



Fuente:

Biografías /

Universidad de Colima
CEUPROMED



Se puede ver su blog, que luego de su partida mantiene y continúa su compañera:
http://www.encontrandoaalejandro.blogspot.com


Postscriptum: Buscando poesía para llevarme de vacaciones enncontré esta Antología y di con Alejandro Aura, desconocido para mí, aún cuando hay un tilde en los dos poemas que tipeo. Busco en la red y veo que ha muerto hace menos de dos años. Mi homenaje en su memoria