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martes, 6 de julio de 2010

Fidelidad- Paulina Movsichoff


Ya la luz fue plegada en los arcones del porvenir
Ahora te acoges a esa lámpara
que sondea cautivadoras retamas
Tal vez la espera ya no importe
La obstinada pregunta por las horas
Por esas creaciones de arrasadora belleza
cuyo fulgor atesoraste como si fuera la caligrafía
/de los ángeles
Ahora te despojas de los ropajes del acatamiento
y albergas en tu pecho la palabra aún no dicha
Esa que te negaron durante tanto tiempo
la que empuja tu barca hacia los encandilados estuarios
Ahora contemplas la torre inalcanzable
Esos misteriosos territorios cuya fidelidad nunca dejó de guardar tu corazón


Coral en la tiniebla- Ediciones del valle

miércoles, 5 de mayo de 2010

Ella- Paulina Movsichoff

Ella
la otra
te acompaña
empujando tus velas
con la aérea sustancia de los sueños
Ella conoce el puerto al que te acercas
los arrecifes pálidos que susurran
historias que aún no reconoces
Ella sabe de ti
tiene en las manos las ocultas llaves
aquellas que vislumbras cuando puedes marcharte
Te espera en ocultos pasadizos
en el aire que tiembla cuando corres
en busca de tus siempres
Ella tiene la cabellera roja
el latido salvaje que resguarda
tu libertad apenas pronunciada
Ella baila el asombro
Se asoma a la locura
Vence el miedo cantando
Te espera en sus mansiones
de callados delirios

domingo, 31 de enero de 2010

Navegar es preciso


Sal con tu carabela
para ver cómo se pone el mundo
Tu corazón
única brújula
No sabes qué te aguarda
Tal vez un viento
detenido en gorjeos
la pregunta
que insiste
Igual no te detengas
La sombra es un augurio
que aún podrás calzar



Confesiones del relámpago

miércoles, 6 de enero de 2010

Viento- Paulina Movsichoff



En la noche
giran las hojas
desprendidas del sicómoro de los años

pájaros ateridos
se apresuran a buscar refugio
en hornacinas de la ciudad insomne

Una tenue llovizna
canturrea las fábulas
que los hombres ya no pueden recordar

Pero yo las convoco
las pongo a calentarse en esta hoguera

que aún enciende el deseo



Confesiones del relámpago

lunes, 4 de enero de 2010

Fuera de las murallas- Paulina Movsichoff

Atravieso lo descalzo del sueño
debajo de mi llanto me apenumbro
Fugitiva de Ares
emperatriz de la renuncia
mensajera de todos los posibles

en tablillas de barro escribo
mi nombre verdadero


Empuño la palabra
tan sólo ella me sará dada
para verter mi ofrenda en el gran cuenco
Ella será el hilo con el que sujetaré
el valcilante cargamento de los días

No apresures el retorno
el tiempo aún tiene praderas
pero tan sólo beberás la sed


Las flores de mi manto
sobrebivivirán a la demencia
a la dislocación del tiempo
y en el papiro del origen
brillará la estrella servidora

Ya no perezco
por el rojo con que enciendes
tus viejas vestiduras
ni por los engaños de la dicha


Mi corazón se alimenta con danzas
pasará por el arco de las canciones
y alzará los ramos fuera de las terribles murallas



Coral en la tiniebla- Ediciones del valle

Ausencia- Paulina Movsichoff


Puedes tocar la ausencia con tu lengua
Olerla en el estrépito de la ciudad vencida por la lluvia
o mirarla tal vez en el espejo donde la niebla ejercita sus papeles
Porque ella es más cercana que tu sombra
que las palabras con intentas asir aquello que respira
Pero las palabras se cansan de volar y se posan debajo de todo
lo que nombran
Por eso las despliegas sobre el mundo para vestirlas de sucesos
de sonidos arrancados a ellas mismas como un cuerpo
que va reencontrando su tibieza
Estuviste mirando hacia la luz y sin embargo
era la oscuridad la que guiaba tus pasos
esa mujer azul que atraviesa la noche cargada de leyendas enigmáticas



Coral en la tiniebla- Ediciones del valle

Ilustración: Remedios Varo: Celestial pablum

domingo, 3 de enero de 2010

Muchacha piel de pájaro- Paulina Movsichoff




Muchacha piel de pájaro
déjame invocar las auroras indómitas de tu corazón
tus noches de pacientes postigos en donde la lluvia cantaba sus endechas
y el viento trataba en vano de apagar el brasero en que ponías a calentar tus desamparos
Me acerco a tus veranos cruzados por nómades espigas
a tu telar en donde tejías el tapiz de las historias,
esas que llevarías por los días igual que la guitarra para cantar canciones
tan leves como pétalos
melodías como lentas cabelleras
aromadas con los verdes nostálgicos por los que se escurrían tus silencios
Ahora regresas de aquellos aposentos cruzados por visiones de náufragos
del remoto país a cuyas orillas viajabas cada día para extraer
la ardiente intimidad de sus arenas
el pedrerío suntuoso con que adornabas tus pasos de princesa en el exilio
Aún eres la guardiana que vigila las sendas por las que me aventuro
la que descubre permanencias entre las grietas de la fugacidad
Muchacha piel de pájaro
Aún estoy incursioando por tus deltas
custodiando el legado que entreviste en aquellas mañanas de enardecidos tulipanes
Tu poema es aún la atalaya en la que me resguardo
para vestir tantas azarosas destrucciones

Coral en la tinieble- Ediciones del valle

viernes, 1 de enero de 2010

Aún- Paulina Movsichoff



Aún quedan las palabras
el agua desata sus manos conmovidas
buscando mi apagada tempestad
mi arena con silencios
Se esconde el pájaro que fundó la tarde
persigo su desbocada fuga
su abecedario loco
Húmedos barcos en el horizonte
atraviesan un puerto de músicas no holladas
Larga sombra del pecho
en donde anida un último temblor
empecinado


Onírisis- Torres Agüero Editor

jueves, 31 de diciembre de 2009

Digo de nuevo vida

Digo de nuevo vida
despierto al mar con su linaje de algas
Vagabunda de un tiempo lacerado
voy llenando mi alforja con sonidos
reconciliando nombres
sacudiendo arboledas derrotadas
Porque la muerte araña
en todos los suburbios de la pena
quisiera amenazarla con un pájaro
resucitar la fórmula del beso
Donde se dice sombra
planto el día
Invento eternidad en el instante

Onírisis- Torres Agüero Editor

sábado, 5 de diciembre de 2009

Sylvia Plath- Paulina Movsichoff



Y la muchacha vuelve a escalar el viento
Alejandra Pizarnik

Te veo pasar
con tu cabellera de delirios
con tu equipaje de furias y naufragios
en donde chilla el ave de la muerte
Despeinadora de la sombra
bacante alucinada que reniega de esperas
y comulga el orgullo sin conocer la dicha
La libertad fue un ascua donde no te quemabas
el odio otra manera de arrojarte en la fe
Me acerco a tu linaje de Casandra
a tu raíz de huérfana
rompiendo los cerrojos del amor
danzando la locura en un mundo de hielo
Oigo latir tu corazón sin pausas
guardado por un ángel
Tu nombre es esa llama que calienta mis miedos
la flor desesperada con que alumbro mi exilio

Onírisis- Torres Agüero Editor

domingo, 29 de noviembre de 2009

Gracia Plena



I

Con qué luciérnaga alumbraré tu búsqueda
más allá de mi llanto
de tu cama vacía en donde aún
tus manos me traen ese aroma de magnolias amargas
Afuera el verano continúa
y tus vestidos cuelgan desolados
desde su espera inútil
Aprendí a comprenderte aquella noche
cuando te vi de pronto
desamparada y frágil en brazos de la muerte
Entonces me senté a recibir tu caricia impalpable
a descubrir el nido de tu frente
allí donde se acongojaba la ternura
y me caí de bruces en tu ausencia
Sé que estabas cansada de inventar la alegría
de levantar mañanas por lentos corredores
de ovillar las historias para que al fin el tiempo
no pudiera enredarlas
Sé que ya reclamabas esa almohada invisible
que de una vez por todas acogiera tu pena
Madre afuera es lluvia y sol desvanecido
y hoy mi corazón es igual que la higuera
que se secó una tarde de tanto ya no verte
Tu partida fue el rayo
que partió en dos el mundo
Ahora debo aprenderlo todo sin tu ayuda
comenzar desde cero a descifrar
la fórmula del vuelo
a seguir mis trajines del fuego y la penumbra
La puerta de los días se salió de sus goznes
y ya no puedo madre
volver a colocarla

II

Me acuerdo de ti en tu mecedora
esperando vaya a saber qué cosas
tal vez que los hijos volviéramos del mundo
a apichonarnos debajo de tus rezos
o que de una vez el amor abriera una ventana
en el muro implacable de tu otoño
Y sin embargo
qué bueno era saberte por detrás de la lluvia de las horas
sentir que tus pasos de harina
todavía amasaban ese pan que hoy nos anda faltando
que en tus labios aún guardabas ese beso
como el alero que aprisiona nuestra infancia
y que en el fatigado espesor de tu silueta
todas las lejanías se acercaban
Madre ahora de qué sirven las palabras
si en ellas no me busca tu mirada
y ya no podemos hablarnos por las tardes
porque Dios ha cortado los hilos del teléfono
Porque tampoco puedo calentarme en la brasa de tus muertos
mientras afuera ruge la ventisca
Qué nos haremos madre
desvestidos de tiempo
descalzos de todos tus crepúsculos
Qué nos haremos madre sin tus manos
que hoy no pueden salvarnos de tu ausencia

III

Yo no sé quién te mece en tu cuna de tierra
ni si alguien va avisarte que ya es tarde
y tienes que planchar los almidones
Quizá en la eternidad tu mesa esté tendida
y me invites a quedarme con esa voz de sirena
que ha perdido su reino de corales
O tal vez estés oyendo tu radio
antes que te desvele la tristeza
o esperes que de nuevo con el alba los ángeles te pongan la sonrisa
para que no nos extraviemos en la niebla
Cómo escuchar de nuevo aquella frase
con que me arropabas en las despedidas “Adiós hijita, cuídese”
Cómo andar desde ahora cargando con mis nuncas
Igual que cuando era una niña hoy quisiera cuidarte
como aquella lejanísima vez de tu desmayo
cuando con mi estatura de muñeca peleaba con la abuela
para ser sólo yo quien te atendiera
Así quisiera hoy alejar a la muerte de tu lado
y luego que hayas vuelto
a tu falda de cielo coser mi corazón

IV

En papeles de Gloria escribes ahora tus recuerdos
Aquellos de tu juventud cuando eras tan firme y tan serena
como las montañas que vigilaron nuestros juegos
y en la rama paciente de tus horas
llegaban a cantar todos los pájaros
Todavía tu pan me restituye
la fuerza para andar buscando el día
y la hospitalidad abierta de tu pecho
es morada donde refugio mis derrotas
Todavía en tu aroma me arrodillo como aquella piadosa adolescente
que ahora anda a los tumbos por la ausencia
tratando de encontrarse en tus perdones
Madre juguemos de nuevo al Vuela vuela
o envuélvenos el sueño en tus Benditos
Estoy ante tu puerta ya cerrada
y es de noche y hay frío y hay llovizna
Atiéndeme no tardes madre mía
es tu niña asustada quien te llama




Coral en la tiniebla- Torres Agüero Editor